El pasado 10 de junio tuvimos el placer de participar con nuestro stand de comida japonesa en la boda de Pilar y Alberto, y… ¡vaya boda!

Nuestra relación con los novios comenzó unos cuatro meses antes, desde el principio tenían muy claro el tipo de boda que querían: nada de cena a mesa y mantel sino algo diferente donde sus invitados pudieran ir y venir, y los novios charlar con unos y otros. Para ello, apostaron por una cena tipo cóctel a base de puestos de comida de diferente temática: wok, marisco, pescado frito, quesos… Para el stand de comida japonesa escogieron a Wasabi Sevilla.

La celebración tuvo lugar en la Hacienda El Triunfo, en Espartinas, una preciosa finca con diferentes espacios donde se fueron sucediendo cada parte del banquete: aperitivo en el jardín exterior, cena cóctel en el patio al aire libre y barra libre, en la bodega.

Nuestros sushimen Humberto y Juan Carlos junto a Madoka

Nuestros sushimen Humberto y Juan Carlos, junto a Madoka

Para la ocasión estrenamos un nuevo montaje decorado con barcas de madera con piezas de sushi variadas, kimonos de seda originales (regalo de nuestro gran amigo “hitamae” Hiroyuki del que ya os hablaremos en otro post) y utensilios japoneses. El stand incluía otros productos de la cocina nipona como las brochetas yakitoris y gyozas que fueron todo un éxito entre los invitados. Nuestros “sushimen” Humberto y Juan Carlos fueron los encargados de elaborar el sushi en directo a demanda de los invitados, mientras Madoka, ataviada con su “yukata” (kimono para el verano) se encargaba de repartirlo entre los invitados. Sin duda, Madoka y su perfecto español ¡fue toda una sorpresa!

Detalle de las piezas de sushi

Detalle de las piezas de sushi

Y es que la boda de Pilar y Alberto no pudo ser más especial: un enclave de ensueño, con una decoración cuidada al mínimo detalle, buena música y comida, unos invitados que derrochaban elegancia y simpatía y unos novios guapísimos y radiantes de felicidad. Sin duda, una celebración original que no dejó indiferente a nadie.

¡Gracias Pilar y Alberto por hacernos partícipe de esa mágica noche!